SALA DE PRENSA

La ministra Ribera ve ahora espíritu de consenso tras la propuesta que calificó de “vergonzosa”

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, dijo ayer que, pese a las grandes diferencias sobre el futuro tope al precio de las compras de gas entre distintos países de la UE, predomina un “espíritu de consenso” para pulir la propuesta de la Comisión Europea y llegar a un acuerdo el próximo 13 de diciembre. “Creo que podemos llegar a un consenso el día 13” de diciembre en el próximo consejo extraordinario de Energía porque “prima claramente la convicción de que debemos responder estando a la altura de las circunstancias”, dijo Ribera en rueda de prensa tras una reunión de emergencia celebrada en Bruselas.

Ribera fue particularmente crítica con el “mecanismo de corrección de mercado” para el índice de futuros de gas TTF planteado por la Comisión, que “estaba pensado para no ser aplicado” y consistía en un sistema de “Ultra seguridad para un proceso ultra escandaloso de subida de precios”.

Este requería, entre otras salvaguardas, que los precios del gas en el TTF a un mes estuvieran por encima de los 275 euros durante 14 días y que además se diera una diferencia de más de 58 euros respecto a otras referencias internacionales.

Estas condiciones, diseñadas para contentar especialmente a Alemania y Países Bajos, muy reacias al tope, hacía que si el mecanismo hubiera estado vigente en 2022, no se habría activado el pasado agosto, cuando los precios del gas batieron su récord histórico en la Unión Europea.

Con todo, los quince países que reclaman una intervención en el precio que paga la UE por abastecerse de gas entendía que el mecanismo tenía que vincularse a los otros dos textos sometidos a debate en el consejo de este jueves. Estos versan sobre compras conjuntas de gas, solidaridad energética, creación de un índice alternativo para el gas natural licuado y aceleración de los permisos para instalar plantas de energía renovable.

Se alcanzó un acuerdo político sobre ellos, pero no se sometieron a votación, a expensas de que se acuerde también el tope de precio al gas. La República Checa, que ejerce la presidencia semestral del Consejo de la UE, ha “entendido la necesidad de vincular los tres textos y llegar a un acuerdo en la misma reunión”, dijo Ribera.

“Hay un respaldo de principio de los dos primeros textos a la espera de poder tener un acuerdo sobre el tercero. En estos próximos días habrá un trabajo intenso por parte de los técnicos (…) para poder pulir, consensuar y encontrar la solución más equilibrada”, agregó. “El espíritu predominante en la sala es un espíritu de acuerdo” para “llegar a ese consenso el próximo mes”, añadió.

La ministra española agregó que entre los Veintisiete hay un “amplio consenso en torno a la idea de que era mejor pensar en una referencia dinámica” en lugar de marcar un tope fijo “que podría generar un incentivo al alza del precio que se ofrezca a los consumidores europeos”. Ribera reclamó también “cláusulas para activarse y desactivarse simétricas, claras y rápidamente aplicables”.

La CE defiende su plan inicial pese al malestar generalizado

La Comisión Europea (CE) defendió ayer su propuesta para establecer un tope de 275 euros por megavatio/hora (MWh) pese al malestar que generó en prácticamente todas las capitales bien porque es prácticamente imposible de activar o porque podría generar problemas en la seguridad de suministro.

A su llegada a la reunión extraordinaria de ministros de Energía de la Unión Europea (UE) en Bruselas, la comisaria, Kadri Simson, reconoció las “preocupaciones” que fueron expresadas sobre el llamado “mecanismos de corrección” del gas propuesto por la Comisión, pero arguyó que “está basada en el mandato” dado por los jefes de Estado y de Gobierno.

“Es una propuesta extraordinaria pero los tiempos también son difíciles y tenemos que estar preparados, podemos necesitar esa herramienta si nos enfrentamos a otro periodo de precios de gas extremadamente altos”, enfatizó.

Frente a las dudas de países como Alemania y Países Bajos sobre los problemas de suministro que podría ocasionar el tope al gas, la titular de Energía del Ejecutivo comunitario dijo que el proyecto legislativo tiene en cuenta esta posibilidad y afirmó también que sólo se activaría “si es realmente necesario”.

Esas salvaguardas provocaron la indignación de muchas capitales que desde hace tiempo reclaman a la CE una propuesta para limitar el precio de las compras de gas. “Espero que la discusión de hoy sea bastante picante”, auguró el ministro de Industria de República Checa, Jozef Síkela.

Fuente: Atlántico